martes, 8 de diciembre de 2015

[Red-Ecomunidades] Convocatoria 2a. Asamblea del Frente Amplio No partidista contra el Nuevo Aeropuerto y otros megaproyectos en la Cuenca del Valle de México

Convocatoria 2a. Asamblea del Frente Amplio No partidista contra el Nuevo Aeropuerto y otros megaproyectos en la Cuenca del Valle de México

2da. ASAMBLEA DE COORDINACIÓN
y ACTO POLÍTICO-CULTURAL



11 de diciembre de 2015 – de 2 a 7 pm.
Unidad Deportiva Jardines de Aragón

Calle Girasoles, Mz. 15, Lote 14, C.P. 55140, Ecatepec, Estado de México
a un lado del Mercado Municipal, cerca de la estación del Metro Olímpica
Línea B-Ciudad Azteca/Buenavista



Frente Amplio No Partidista
en contra del Nuevo Aeropuerto y otros Megaproyectos en la Cuenca del Valle de México


@NOalNAICM


lunes, 7 de diciembre de 2015

#Ecomunidades { Simón Levy debe renunciar y debe desaparecer la agencia ProCDMX que encabeza

Simón Levy debe renunciar y debe desaparecer la agencia ProCDMX que encabeza

El proyecto de Simón Levy ha sido derrotado por la votación del 6 de diciembre por lo que debe renunciar inmediatamente y la agencia ProCDMX debe desaparecer. No debe permitirse que se repita otro intento de utilizar el medio ambiente y la cultura para justificar negocios sucios.

También deberían renunciar:
  •  la secretaria Tanya Muller, la sierra más rápida del oeste y defensora de megaproyectos, por su desvergonzada defensa de los intereses económicos y desprecio por la ecología, en el caso del corredor Chapultepec y muchos otros ampliamente conocidos.
  • el secretario Felipe de Jesús Gutiérrez, la tapadera de los cárteles inmobiliarios, por la autorización de uso del suelo en la vía publica que dio al proyecto de corredor Chapultepec.
  • los consejeros "ciudadanos" del IEDF, empleados de los partidos, principalmente del PRD, por su descarado apoyo al proyecto de corredor Chapultepec por medio de la publicidad que autorizaron en radio y TV, favorable totalmente a favor del SI y por la selección tendenciosa de "representantes del NO".
Ciertamente es un triunfo de los vecinos de las colonias cercanas a la Av. Chapultepec el resultado de la consulta del 6 de diciembre. Se sientan las bases para la defensa del uso del suelo y el medio ambiente. Por fin, después de muchos años que llevamos de exhortar a las autoridades a someter las obras mayores a consultas con los afectados, se consigue esta consulta que, a pesar de haber sido muy defectuosa, permitió a los vecinos expresar su opinión. No lo logramos con la línea 12 del Metro, con la autopista urbana del poniente, con los deprimidos de Gabriela Cuevas, con el segundo piso en el Periférico, con la torre mayor, con el tren elevado y otras grandes obras. 

Estimo que ahora debemos solicitar una consulta nacional sobre el nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México, el mayor megaproyecto del país y el que más puede dañar la ecología y el tejido social de la Cuenca del Valle de México. El lago de Texcoco es fundamental para la regulación de la temperatura de esta cuenca y la conservación de su diversidad de plantas y animales. Por otra parte, los ejidos, pueblos y colonias en el oriente del Estado de México están sometidos a la tiranía de mafias políticas y económicas aliadas al gobierno de ese estado y muy apoyadas por la presidencia de la Republica, por lo que se realizan demasiadas obras en esa zona que tienen efectos ecológicos y sociales muy destructivos. Lo que sucede en el oriente del Estado de México daña cada día más a la Ciudad de México. Nos concierne a todos los que vivimos en este mismo territorio, en esta misma cuenca.


Miguel Valencia Mulkay 

lunes, 19 de octubre de 2015

[Red-Ecomunidades] El tiempo que diariamente perdemos en el transporte urbano de la ciudad de México destruye la ecología, el clima, las culturas, la ciudad, la salud, la economía y la política, y hace infernal nuestra existencia.

El tiempo que diariamente perdemos en el transporte urbano de la ciudad de México destruye la ecología, el clima, las culturas, la ciudad, la salud, la economía y la política, y  hace infernal nuestra existencia.

Texto discutido en el Conversatorio-desayuno del 1 de octubre de 2015 de la Red en Defensa de la Ciudad de México y ECOMUNIDADES, Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México y sometido a consulta hasta el 14 de octubre de 2015

Hoy en día la gran mayoría de los habitantes de la ciudad de México y de la Cuenca del Valle de México pierden más de 4 horas en el transporte urbano, ya sea en transporte colectivo o en automóvil BMW, Rolls Royce o Cadillac, o sobre las vías del Metro o de trenes suburbanos, o sobre pavimentaciones de Segundo Piso, deprimidos, distribuidores viales, autopistas urbanas, arcos viales, circuitos interiores, periféricos, ejes viales, avenidas y calles. En pocos años perderán irremediablemente más de cinco horas diarias si no hay conciencia entre sus habitantes de la radical alteración urbana que provoca el transporte en todas las ciudades modernas. En cualquier ciudad del mundo, el automóvil, el Metro, el Metrobus, las "vías rápidas", la infraestructura de transporte, inducen un continuo aumento en el tiempo perdido diariamente por los usuarios de todo tipo de transporte. Es inherente al transporte la contraproductividad. El llamado desarrollo urbano" descansa principalmente en el "ordenamiento" urbano que genera el transporte urbano. Las ciudades se hacen a la medida y a las exigencias del automóvil y el transporte colectivo.  Los Ángeles, Ca, una ciudad intervenida hace unos 80 años por grandes empresas petroleras y fabricantes de autos, con el fin de crear una ciudad modelo para el uso intensivo del automóvil, tiene ahora más del 60% de su superficie dedicada a los autos y la mayor concentración de vías rápidas en el mundo y  es ya una ciudad en la que se pierden más de cuatro horas diarias promedio en el transporte en auto. Un fracaso estruendoso.   

Como lo advierten Jean Pierre Dupuy y Jean Robert[1], el transporte disloca el tiempo y el espacio: produce la urbanización que conviene a la economía dominante que sólo beneficia a una minoría.  El transporte urbano no solo desplaza personas y carga, sino desplaza también los usos del suelo; no hay manera de frenar este proceso por medio de programas y normatividades  urbanas. Como lo señala Arturo Soria y Puig[2], el desarrollo del transporte sirve paradójicamente para acercar puntos y alejar usos del suelo. Dos son las fuerzas que operan para que se verifique ese fenómeno. La primera derivada de las necesidades espaciales del transporte, en especial del automóvil que requiere para su funcionamiento una gran cantidad de espacio que se quita del que necesitan otras actividades humanas, las cuales se ven obligadas a expandirse por el territorio. Al aumentar su velocidad, el auto ocupa más y más superficie de circulación y circulan menos personas. En círculo vicioso, el aumento de las distancias entre las distintas actividades genera más desplazamientos motorizados que acaban reclamando nuevo espacio que devorar.

La segunda fuerza que actúa en la misma dirección es la especialización de los usos del suelo. La practica urbanística conduce a la creación de espacios monofuncionales en los que únicamente se verifica una actividad urbana: grandes áreas comerciales, polígonos de servicios, barrios o colonias dormitorio (por el transporte casi todas los son), áreas de ocio especializado o incluso áreas o zonas de predominio escolar o de salud (ciudades universitarias o de la salud). De esta manera se incrementan las distancias entre los distintos usos; cada vez menos actividades quedan cerca, a distancias fáciles de recorrer andando o en bicicleta. Un resultado significativo de todo este proceso de alejamiento de usos del suelo es el crecimiento de áreas metropolitanas al margen de su evolución demográfica. En Europa, ciudades en franca estabilización demográfica, tienen crecimiento en sus manchas urbanas. Las distancias recorridas han crecido en paralelo a la especialización del uso del suelo, con el consiguiente resultado de una mayor dependencia del motor para realizar actividades cotidianas. Lo más grave de la transformación espacial que impone el transporte urbano y en particular el auto no es tanto las distancias físicas, sino el cambio en las distancias psicológicas y de los comportamientos sociales que acarrea.  En los últimos 40 años se produce una sustancial transformación de la autonomía de los niños y los ancianos para desplazarse. En Inglaterra, en los años 70 un 80% de los niños entre 7 y 8 años se desplazaba andando al colegio, en  los 90 esta cifra había caído al 9 %. Ahora los adultos, especialmente las mujeres, son choferes de niños y ancianos. Los lejanos hipermercados han sustituido a las tiendas de barrio.  Quienes acceden al automóvil tienen que dedicar una parte creciente de su tiempo libre a establecer relaciones de lejanía y sus relaciones interpersonales se reducen significativamente: muere la vida familiar, comunitaria y cultural.

Por otra parte, el transporte urbano produce  discriminaciones sociales mayores: el automóvil es un privilegio de una minoría social – en México, no más del 20 % de la población- que tiene acceso a este tipo de transporte y que destruye la existencia  una gran parte de la población de la Cuenca del Valle de México, pues reduce mucho sus posibilidades de desplazarse autónomamente.  La opinión del automovilista puede pesar algo así como la opinión de cien ciudadanos sin automóvil, ya que consigue imponer las vías rápidas que necesita, eliminar los impuestos a las gasolinas, a los autos, a los estacionamientos y crear códigos penales que favorecen la impunidad de muchos de sus actos delictivos: es un ciudadano "pesado" que hace surco por donde se desplaza: los árboles, las áreas verdes, los barrios populares, son eliminados para favorecer la circulación de los ciudadanos que utilizan el auto. En cambio el peatón y el ciclista se ven obligados a vivir en un mundo "del otro lado del parabrisas", un mundo de alto riesgo, muy hostil donde habitualmente debe, además, convertirse en un torturado "usuario del transporte público". El peatón, el ciclista y el usuario del transporte sienten toda la miseria, el sentimiento de abandono, impotencia, exclusión, pobreza "moralmente sentida", desesperación, segregación que acompaña a su condición marginal. De acuerdo con Ivan Illich[3], las personas que no tienen auto pierden el uso efectivo de sus pies porque el automóvil ejerce un monopolio radical sobre la locomoción; ahora deben comprar kilómetros-pasajero para ir de aquí a allá. El medio geográfico paraliza sus pies. El espacio se ha convertido en una infraestructura destinada a vehículos¿Esto quiere decir que los pies son obsoletos? Desde luego que no. Los pies no son "medios rudimentarios de transporte personal" como nos lo quieren hacer creer algunos responsables de las redes carreteras.
 

En EU el automóvil cobra cada año cerca de 90,000 vidas humanas, 20% más del equivalente a las víctimas de la guerra de Vietnam; en México cobra más de 20,000 vidas humanas. En México los accidentes de tránsito constituyen la principal causa de muerte no natural y la primera causa de muerte, incluida la natural, en el tramo de edades comprendido entre los 18 y los 25 años y por último, los accidentes de tránsito constituyen la principal causa de minusvalías y discapacidades de la población, probablemente entre el 60 y el 80% de ellas.  El uso del auto es responsable principal de la contaminación del aire de la Cuenca del Valle de México y de las decenas de miles de muertes y  enfermedades que anualmente se producen en este territorio derivadas de esta actividad.

La economía globalizada profundiza los efectos nocivos del transporte urbano en la urbanización. Desde hace unas dos décadas entramos en la era de la HIPERMOVILIDAD (Mover a México), consigna que en los hechos implica "Vivir para transportarse" y anular las demás actividades del ser humano: familiares, comunitarias, culturales. El uso del auto fomenta los viajes diarios cada día más lejanos y el abandono de los servicios de proximidad, a los que se puede llegar  a pie o en bicicleta; fomenta la dependencia de sitios o servicios cada día más lejanos, para acceder a un empleo o a una gestión o a una diversión; impulsa la eliminación de la caminata y el uso de la bicicleta; es el responsable principal del continuo aumento del tiempo perdido diariamente en el transporte urbano; disloca el tiempo y el uso del suelo en el territorio. El auto impone su ley en la ciudad: impone la obligación de utilizar auto a quienes tienen una pequeña posibilidad de hacerlo; impone sus exigencias de espacio, pavimentos, semáforos, policías, servicios, obras, presupuestos en aumento, reglamentos y leyes a modo; impone la injusticia, la impunidad, la falta de respeto a la Ley; por su publicidad y su mercadotecnia impone, además, aspiraciones y simbolismos degradantes: tener un buen auto significa "superarse", tener un mejor trato social, más inteligencia y cultura, poder sobre los demás, mayor atractivo sexual, elegancia, mistificación. El uso del auto crea una mentalidad maligna: El Volante, que se caracteriza por el desprecio por el peatón y el ciclista, por quienes no tienen auto,  la incomprensión de los problemas sociales y culturales, la actitud arrogante, agresiva, insolente, autoritaria  y el individualismo y falta de interés por el bien común. Desde luego, no todos los automovilistas tienen esta mentalidad y esta actitud, pero, la gran mayoría la tienen porque la maquina degrada su visión del mundo.

No podrán frenarse el continuo aumento del tiempo perdido en el transporte urbano de la ciudad de México y otros problemas derivados del uso excesivo del auto en esta entidad, sin la conciencia social del enorme potencial humano que tiramos a la basura con el tiempo que perdemos diariamente en el transporte urbano; sin la conciencia de que este desastre en la movilidad urbana sólo favorece los vicios y las pulsiones inconfesables de una pequeña minoría y perjudica a la gran mayoría.  Mientras nos transportamos no descansamos, no aprendemos, no hacemos ejercicio, no nos divertimos, no ganamos dinero: es el tiempo más miserable de nuestras vidas. El Buen Vivir o la "calidad de vida" se caracterizan por la brevedad del tiempo que dedicamos al transporte urbano. Únicamente la aplicación de severas leyes, reglamentos y la eliminación de superficies publicas dedicadas al estacionamiento o a la circulación de autos, pueden frenar el desastre ecológico, social, económico y político creado por el uso excesivo del automóvil en la ciudad de México. La nueva Ley de Movilidad del DF, promovida inicialmente por nuestro grupo en 2004, degradada por la mentalidad de automovilista que la promovió y la aprobó, recoge muy pobremente los postulados ecologistas que le dieron vida y permanece muy cargada de los muy nocivos conceptos transportistas de la vieja Ley de Vialidad y Transporte, por lo que no representa todavía la legislación local que necesitamos para reducir radicalmente el uso excesivo del auto en la ciudad de México. Sólo con medidas radicales contra el uso del auto podrá frenarse el continuo aumento del tiempo perdido diariamente en el transporte urbano de la ciudad de México.

Red en Defensa de la Ciudad de México, ECOMUNIDADES, Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México, ¡Salir del petróleo! ¡Descrecimiento o colapso!

Adriana Matalonga, Alejandro Domínguez Suberbie, Ángel Pujalte, Eduardo Farah, Edgardo Mota, Miguel Valencia, Rodolfo Buentello.



[1] La Tahison de l'opulence, Seuil, Paris

[2] ¿A qué se llama transporte?. Revista "Ciudad y territorio" Madrid,1980

[3] Dans le mirroir du passe

sábado, 3 de octubre de 2015

[ECOMUNIDADES] Cambios necesarios en la estructura política del Distrito Federal y de la Cuenca del Valle de México

Cambios necesarios en la estructura política del Distrito Federal y de la Cuenca del Valle de México

Ponencia para el taller de análisis y diseño constitucional del COALT del 28 de septiembre de 2015

Está en marcha un colapso mundial de las instituciones ligado o paralelo a otros colapsos mundiales que se retroalimentan entre sí, como son: el colapso de la persona humana, la sociedad,  la economía, el ambiente, el clima, el agua, la biodiversidad. Colapsa el edificio institucional en el que se ha sustentado la modernidad.  Estamos frente al fin de un mundo, el mundo creado por la economía política y la revolución industrial; del mundo creado por el Estado Nación. Nos encontramos en el mundo líquido que describe Sygmut Baumann, en el que aquello que creíamos sólido y duradero se licua, fluye y desaparece. Las constituciones, los estados nacionales, las democracias se debilitan y mueren ante la presión de una economía mundializada. El final de la era del petróleo barato(convencional) y la entrada del petróleo extremo (no convencional); el desastre climático, el agotamiento de los metales y otras materias primas; la muerte de los mares, glaciares, acuíferos, suelos, ríos, bosques, selvas, especies; los riesgos de ecocidio y genocidio creados por la tecnociencia, como: la energía nuclear, los transgénicos, la nanotecnología, la geoingeniería, el fracking, entre otros, producen un ambiente político y económico de tal complejidad que hacen caducar rápidamente a la mayor parte de las ideas, predicciones y premisas políticas que utilizamos hoy en día. La economía, contenido principal de la política desde hace más de dos siglos, devora las instituciones, las democracias, los países, las comunidades, los imaginarios sociales, los conceptos clásicos de Estado o constitución.

Los dislocamientos mundiales crean condiciones económicas y políticas inéditas de manera que hacen muy incierto el futuro y muy riesgosas las apuestas que no toman en cuenta estos cambios de fondo que sufre la sociedad mundial. El futuro ya no es el que era: puede traernos condiciones políticas y económicas que son impensables hoy en día. Desde 2008 ha sido cada año más difícil hacer predicciones económicas en todo el mundo: hemos entrado a otro mundo. La tecnocracia se afianza cada día más en un mundo que idolatra a la ciencia y la tecnología.  La tiranía financiera y mediática se fortalecen con la tecnocracia. Las desigualdades van en aumento en el mundo por lo que la miseria moral y física invade al mundo.    Los tratados de libre comercio sustituyen ahora a las constituciones nacionales que de esta forma se convierten en el escudo que protege los intereses de los inversionistas extranjeros, el saqueo de los regalos de la Naturaleza, la explotación intensiva de los trabajadores y la espada que ataca a quienes se oponen a la explotación intensiva del gas, el petróleo, los metales, las maderas, los suelos, los acuíferos y la imposición de un modo de vida mundializado o se dedican a la defensa de las culturas, las tradiciones, la ecología, los derechos humanos.  La Constitución actual es enemiga de la conservación del agua, la biodiversidad y las reservas de minerales e hidrocarburos; es enemiga de los pueblos, los ejidos, los barrios, las colonias, las ciudades y las culturas.

Desde hace algunas décadas la Constitución mexicana no sirve a los mexicanos; está muy lejos de servirnos para enfrentar los retos y amenazas que entrañan los colapsos mundiales que vivimos y la creciente miseria y devastación ambiental de nuestro territorio.  No obstante, crear una nueva constitución puede requerir algunos pasos previos antes de llegar a discutir su contenido futuro, tales como debatir cuáles son sus principales fallas de origen o adquiridas años después y cómo responder a los nuevos retos y amenazas mundiales y debatir, también, cómo podrían crearse las condiciones políticas que podrían llevar a la creación de una nueva constitución.  Las mejores constituciones son producto de actos revolucionarios. Los colapsos mundiales en curso pueden lo mismo acelerar la creación de una nueva constitución que impedir su existencia en muchos años o para siempre. Grecia adapta hoy en día su constitución y sus leyes a las exigencias de los banqueros alemanes. México no está muy lejos de llegar a una situación parecida. Los defensores del libre comercio y la globalización financiera crean una poderosa trama política mundial que contiene eficazmente hasta el momento el cambio de las constituciones que ellos mismos han reformado, como es el caso de la mexicana.

Indudablemente, la cuestión ecológica es la principal falla de origen y adquirida a lo largo de los años de la Constitución mexicana. Es sin lugar a duda el aspecto principal de cualquier nueva constitución, pues es el tema que más importantes conflictos crea en el mundo moderno y el más ignorado  por las constituciones y jurisprudencias existentes. De la tierra vivimos y sin ella no podremos sobrevivir. El dominio que ha tenido el pensamiento económico en los últimos tres siglos es el responsable de esta falla fundamental y de los colapsos mundiales que asfixian nuestras vidas; por ello hay que considerar primero los sustratos ideológicos economicistas de la Constitución como la idea de progreso, del desarrollo, el culto a la ciencia y la tecnología, la necesidad u obligación de adaptarse a los sistemas, las maquinas y sus evaluaciones, la trampa del consumismo y el trabajo alienado, así como la necesidad de impulsar un crecimiento económico infinito. Todos estos aspectos ideológicos lastran mucho a la Constitución en vigor y deben ser eliminados en cualquier nueva constitución.     

La estructura política del Distrito Federal y sus demarcaciones, así como la de los municipios de la Cuenca del Valle de México tanto en el estado de México como en los estados de Hidalgo y Tlaxcala, territorios sujetos principalmente a los artículos 115, 116 y 122 constitucionales, son paradigmáticos  de las fallas terribles de la Constitución. El país entero está muy afectado por el centralismo excesivo de nuestro sistema político y la escandalosa concentración de facultades en el gobierno federal y de poder económico y político en la Cuenca del Valle de México. Centralismo y concentración de poder y población van juntos. La megalópolis creada alrededor de la ciudad de México, que amenaza absorber a los estados de México, Tlaxcala, Puebla, Morelos y parte de Hidalgo, es la consecuencia concreta de este centralismo constitucional. Existe un proyecto de Peña Nieto  que se llama Megalópolis en el que se consideran los diversos megaproyectos que pueden reforzar la concentración de población y poder político en el estado de México e Hidalgo, como lo son el nuevo aeropuerto en el Lago de Texcoco, las nuevas urbanizaciones al norte de este nuevo aeropuerto, las supercarreteras y otras grandes infraestructuras en el oriente del estado de México. La gigantesca urbanización y gran población del Distrito Federal, así como las conurbaciones nacidas de la expansión de la ciudad de México en los estados vecinos a ella, como un cáncer se extiende por lo que llaman la región centro del país y la "corona" de ciudades. Los habitantes de esta Cuenca sufren una creciente violencia por el tiempo perdido en el transporte, la contaminación del aire, la escasez de agua, la desaparición de los bosques y zonas rurales o campesinas, las fuertes migraciones, la miseria, la falta de empleo,  el despojo de tierras, las desigualdades, la destrucción de las familias y las comunidades. La ciudad de México se asfixia. Es indispensable modificar esta aberrante estructura política que propicia esta situación.

El centralismo y la concentración de población han sido muy acentuados en los países de raíz latina, como lo confirman París, Madrid, Roma, Buenos Aires, Río de Janeiro y en México la existencia de ciudades- estado como Guadalajara y Monterrey y la misma ciudad de México.  La histórica ciudad de México antecede al Distrito Federal que en el siglo XIX se sobrepone a esta urbe con una excesiva extensión territorial. En la segunda década del siglo XX el Distrito Federal queda sin autoridades locales elegidas democráticamente y hasta nuestros días el Congreso de la Unión tutela este territorio.  Al igual que otras naciones no industrializadas, la ciudad de México se industrializa en gran escala después de la Segunda Guerra y crece explosivamente sobre todo en los municipios del estado de México colindantes a ella. La conurbación del estado de México con la ciudad de México se convierte así en el gran negocio del grupo político dominante en ese estado: el Grupo Atracomulco. Tan fuerte se hizo este grupo con la estructura política creada por el centralismo mexicano y la concentración de población en la Cuenca del Valle de México entre 1945 y 1975 que Hank González consigue la Regencia del Distrito Federal en el sexenio de López Portillo y la presidencia de la Republica en 2012, con Peña Nieto. Desde hace varios años, el oriente del estado de México en la Cuenca del Valle de México tiene mayor población que el Distrito Federal y se convierte en la mayor reserva de votos muy comprables del país: el estado de México tiene ahora el control político de México.

Las divisiones políticas establecidas en el siglo XIX son hoy en día un gran problema nacional: no hay manera de resolver o mitigar los problemas del agua y del aire sin asambleas de cuenca, sin reconocer los parteaguas, las conurbaciones, el transporte urbano, la necesidad de desconcentrar población y descentralizar las decisiones. Además, estas divisiones favorecen las aberraciones políticas como lo es la concentración de población en el estado de México y del poder en manos del Grupo Atracomulco. Por otra parte, los colapsos mundiales obligan a la acción local en defensa del territorio y del clima de la Tierra: la comunidad, entidad fundamental en la defensa de la ecología y la cultura, fue la primera víctima de la revolución industrial y la economía política; la introducción del transporte disloca no solo las mercancías o las personas, sino los usos del suelo y las divisiones políticas. Este dislocamiento nos lleva hoy en día a que ninguna localidad en México produce lo que consume ni consume lo que produce, no tiene control sobre su alimentación y así se fortalecen los tratados de libre comercio y las empresas transnacionales. La conservación del agua, los bosques, los suelos limpios exigen la existencia de comunidades vigorosas; de barrios, colonias, ejidos, pueblos y ciudades que cultiven una parte de sus alimentos o produzcan una parte de los elementos necesarios para la vida en la región donde se encuentran, que cosechen y depuren el agua, que cuiden los árboles y los animales de la localidad; hoy en día es indispensable relocalizar la producción y el consumo, por lo que es necesario el fortalecimiento político de las comunidades, especialmente en las grandes zonas urbanas, como lo es la megalópolis de la Cuenca del Valle de México. La Constitución no reconoce el papel trascendental de la comunidad y de sus asambleas. No reconoce, además, los límites de las ciudades; es decir: la tensión que existe entre ciudad y urbanización: después de cierto umbral la urbanización asfixia a la ciudad  y empobrece a la cuenca y al país. Tampoco reconoce la importancia de la cuenca hidrológica como la "casa ecológica" de un país o paisaje o región que tiene más o menos una misma matriz del agua, biodiversidad y gastronomía.   La economía política ha sido la responsable de la desastrosa división política que hoy tenemos. 

La división política vigente de la Cuenca del Valle de México permite el funcionamiento de tres gobiernos estatales en su territorio- estados de México, Hidalgo y Distrito Federal-,  hecho que afecta enormemente a todo el  país y a sus habitantes: permite que un gobierno radicado en otra cuenca- en la ciudad de Toluca-tome el control del gobierno del país entero y de esta cuenca, y de paso  asfixie a la ciudad de México. Para enfrentar sus problemas de agua, contaminación del aire, transporte, alimentación, bosques, vida silvestre, población, energía, desastre climático, es indispensable que la Cuenca del Valle de México conforme una asamblea regional o de cuenca en la que deberían participar los representantes de los pueblos, ejidos, colonias, barrios y ciudades de este territorio; que esta asamblea de cuenca designe a ejecutivos que realicen las tareas necesarias para llevar asuntos regionales que no pueden realizar las comunidades, como las relaciones con las asambleas de otras cuencas o regiones ecológicas.  Para que esta asamblea regional sea posible, es necesario por un lado cambiar de sitio al Distrito Federal fuera de esta cuenca o reducir al mínimo el territorio del Distrito Federal, lo suficiente para que tengan asiento las más importantes funciones federales: algunas manzanas del Centro Histórico, y por otro lado, aceptar que son  ciudades por derecho propio la mayor parte de las demarcaciones del Distrito Federal y de los municipios del estado de México más cercanos al Distrito Federal.

Reconocerles el estatuto de ciudades a estas demarcaciones y a estos municipios implica reconocer el gran tamaño de su población y sus problemas urbanos, y concederles la fuerza política que les puede permitir defenderse frente a los embates de los colapsos mundiales  Estas nuevas ciudades de la Cuenca del Valle de México deberían reconocer a su vez la autonomía de los barrios y las colonias, de manera que puedan tomar importantes decisiones sobre el manejo de la urbicultura, la cosecha y depuración del agua, la separación de los residuos y otros aspectos ecológicos y económicos que requieren. Para fortalecerse, la ciudad de México  debe reducir su tamaño a la ciudad histórica; es decir: a la zona urbana que hoy en día es aproximadamente la delegación Cuauhtémoc. Para funcionar adecuadamente, el gobierno federal debería reducir radicalmente su intervención en las formas de vida de las regiones del país y ampliar su función como escudo frente a la violencia militar y financiera internacional y como facilitador de la colaboración con otros países en asuntos para la Paz, los derechos humanos, el desastre climático, la transición energética, entre otros. Necesitamos reducir drásticamente la pesada estructura que nos impone el Estado y el Mercado: adecuar o equilibrar el tamaño de las unidades políticas y económicas.         

El cambio en la estructura política del Distrito Federal y la Cuenca del Valle de México es fundamental, para liberar al país del centralismo y la concentración de población en las grandes megalópolis como Monterrey y Guadalajara. La única manera de desconcentrar la población y el poder reside en descentralizar la construcción de las decisiones de manera que sean realmente democráticas; es decir: que los afectados por las decisiones sean quienes tomen las decisiones. Los pueblos, los ejidos, los barrios, las colonias, las ciudades, elementos fundamentales de la vida de una cuenca o una región o estado, deben ser el locus del poder político o la fuente de las decisiones principales de una sociedad. Las asambleas de estas comunidades ecológicas o ecomunidades deben ser reconocidas por la Constitución como el centro donde se toman las decisiones principales de la cuenca, la región y el país. Las asambleas de cuenca o región ecológica deben servir para ligar a estas entidades entre sí  y establecer vínculos con otras entidades similares de otras naciones, con el fin de crear una autentica representación nacional. La cuenca o la región ecológica y las comunidades ecológicas deberían tener la mayor parte de las facultades que ahora tiene el gobierno federal y así debe ser reconocido en una nueva constitución.         

 La ciudad de México ha sido la primera entidad en rebelarse contra el sistema político creado por la corrupción priista, centralista y concentradora,  y la entidad que logra algunos cambios estructurales en su relación con el Estado. Desde el sismo de 1985, la ciudad de México impulsa cambios fundamentales como la elección de sus gobernantes, tanto al nivel del Distrito Federal como de sus demarcaciones y la expulsión del PRI y del PAN del centro político de esta ciudad. El plebiscito que propusimos en el seminario de 1992 y que fue realizado en 1993, sienta las bases de algunos de estos cambios que se pueden concretar en 1997. Los movimientos vecinales de esta ciudad han ido en aumento desde los años 90 debido a la democratización conseguida después del sismo del 85 y también, por la enorme devastación urbana, social y ambiental que ocasiona la construcción de grandes infraestructuras de transporte y edificación que impulsa la mundialización neoliberal. Estas nuevas condiciones políticas y económicas radicalizan en estos últimos años a los movimientos vecinales de manera que ahora exigen cambios profundos en las leyes de transporte y vialidad, desarrollo urbano y participación ciudadana. La nueva Ley de Movilidad, el cambio de nombre propuesto para la Ley de Desarrollo Urbano, el creciente número de organizaciones políticas de la ciudad de México y el acercamiento de los movimientos locales del oriente del estado de México a los movimientos contra megaproyectos de la ciudad de México, abren la posibilidad de impulsar con mayor fuerza el cambio en la estructura política del Distrito Federal y del gobierno de la Cuenca del Valle de México.  Los movimientos contra la construcción de un nuevo aeropuerto de la ciudad de México en el lago de Texcoco, contra la eliminación del aeropuerto Benito Juárez, contra la construcción del tren interurbano de alta velocidad con Toluca, contra las ZODES, AGES, contra los megaproyectos en general anticipan a otros movimientos mayores. La fuerza destituyente e instituyente de la población del Distrito Federal y del oriente del estado de México  puede impulsar los profundos cambios que se necesitan en esta entidad, en la Cuenca del Valle de México y en el país entero y que podrían ser parte del contenido de una nueva constitución local y nacional.

Miguel Valencia Mulkay 

ECOMUNIDADES, Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México  

[Ecomunidades] Se podría hasta “aprender chino” durante traslados en transporte en la #CDMX

Se podría hasta aprender chino durante traslados
Laura Gómez Flores
 
Periódico La Jornada
Viernes 2 de octubre de 2015, p. 37

El incremento del parque vehicular en la ciudad de México, que oscila en 3.5 millones de unidades, ha provocado que la gente invierta un promedio de cuatro horas diarias para trasladarse, estimaron integrantes de la Red en Defensa de la ciudad de México y Ecomunidades.

Dicha cifra es 300 por ciento superior al tiempo que pasaba la gente en el transporte hace 30 años, por lo que sería posible aprender chino o escribir un libro con el tiempo perdido cada año en el automóvil o transporte colectivo, señalaron.

Las espantosas condiciones del transporte, sin embargo, hacen además miserable la existencia de millones de personas, pues las autoridades capitalinas han invertido más recursos en la construcción de vialidades, y aún así la ciudad continúa siendo un gran estacionamiento en las llamadas horas pico.

Hoy, consideró Miguel Valencia, representante de Ecomunidades, estamos frente a un desastre de la movilidad urbana en la cuenca del valle de México, pues cada año aumenta unos minutos el tiempo diario promedio dedicado al transporte y algunos kilómetros, las distancias recorridas diariamente.

Por lo que a corto plazo, la pérdida de horas-hombre en el transporte, llámese Metro, Metrobús, Trolebús, autobuses o automóviles aumentará a cinco diarias, con un impacto negativo en la calidad de vida de las personas, advirtió.

-- 

Miguel Valencia
ECOMUNIDADES 

viernes, 2 de octubre de 2015

¿De veras beneficia a la ciudad de México el Nuevo Aeropuerto Internacional “de la Ciudad de México” que nos impone Peña Nieto, con el apoyo de Miguel Ángel Mancera?

¿De veras beneficia a la ciudad de México el Nuevo Aeropuerto Internacional "de la Ciudad de México" que nos impone Peña Nieto, con el apoyo de Miguel Ángel Mancera?

Se realizan  en estos momentos inversiones multimillonarias en la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México sin que se hayan convocado audiencias públicas para escuchar las opiniones a favor y en contra de este proyecto, tanto de los habitantes de la ciudad de México y del oriente del estado de México-los principales afectados- como de los estudiosos nacionales e internacionales del daño climático, ecológico, urbanístico, social, económico, político y cultural. ¿De veras necesita la ciudad de México un aeropuerto como el que nos quiere imponer Peña Nieto? El gobierno federal realizó en Ecatepec, en 2014, una falsa consulta pública, casi clandestina, arropada por Eruviel, la SEMARNAT del PVEM y  las pésimas disposiciones legales sobre medio ambiente. Mancera no se ha dignado a consultar a los habitantes de la Ciudad de México sobre la conveniencia de construir este Nuevo Aeropuerto  que dice ser "de la Ciudad de México ", que busca triplicar o cuadruplicar los vuelos diarios sobre esta ciudad, que incrementa radicalmente el ruido y la contaminación del aire en esta cuenca, que puede provocar la pavimentación de decenas de miles de hectáreas,  ser devastador para las aves migratorias que llegan al Lago de Texcoco, impactar el uso del suelo en muchos municipios y demarcaciones, afectar el régimen de aguas  de la cuenca y hacer una gran contribución a las emisiones que dañan el clima de la Tierra. Peña y Mancera desprecian el papel que tiene el Lago de Texcoco, como regulador de la temperatura de la Cuenca del Valle de México y en la desertificación en curso en este territorio. De 1987 a 2010 bajó 35% la precipitación pluvial en la ciudad de México y aumentó la irregularidad de las lluvias y la intensidad de las tormentas.

En nombre de la religión de la economía de crecimiento y con base en el culto a la ciencia y la tecnología, Peña Nieto anuncia la construcción de este megaproyecto de megaproyectos que tiene visos de ser un negocio ilícito público-privado y que sólo beneficia a los intereses globalizadores que han llevado a la ruina a la ecología y a la mayor parte de la población mexicana. Se embarca desesperadamente en la construcción de este Nuevo Aeropuerto como en su momento lo hicieron los gobiernos de Grecia o Brasil al construir enormes instalaciones olímpicas sólo para irse a la ruina o a la recesión años después. ¿Por qué construir un aeropuerto mamut en una época en la que desaparece en el mundo el petróleo de bajo costo de extracción, los precios del petróleo pueden dispararse en algunos años y es muy incierto el futuro de la aviación y de la economía mundial?  ¿Por qué México, una nación tan vulnerable ecológica y económicamente debe tener el tercer aeropuerto más grande del mundo? ¿Por qué la Ciudad de México, situada en una muy contaminada y sobrepoblada urbanización debe concentrar aun más las operaciones de aviación del país? ¿Por qué rechazan Peña Nieto y Mancera dar información y abrir debates públicos sobre las implicaciones ecológicas, urbanísticas, sociales, culturales, económicas, financieras y políticas de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional "de la Ciudad de México"? No hay manera de que un proyecto de obra pública sea benéfico para todos si no es discutido públicamente con la mayor amplitud posible en todas sus dimensiones.  El gran problema es que tenemos un gobierno del DF y un gobierno federal enajenados por la corrupción que alientan en México los gobiernos desarrollados y sus grandes  inversionistas.      

Miguel Valencia Mulkay

Ecomunidades

jueves, 24 de septiembre de 2015

[#Ecomunidades] Inaceptable, el supuesto Corredor Cultural Chapultepec

naceptable, el supuesto Corredor Cultural Chapultepec

Las infraestructuras para el peatón y el ciclista requieren muy poca inversión y generan grandes beneficios para todos, a diferencia de las infraestructuras para el auto que requieren enormes inversiones y perjudican a la ecología y a la gran mayoría. Sólo con dejar de construir gigantescas obras para el auto, la ciudad de México tendría dinero para llenar la ciudad de maravillosos lugares para la circulación del peatón y el ciclista. Ante la presión social a favor del peatón y el ciclista, el gobierno del DF busca ahora la manera de crear oportunidades de negocio para una minoría, con el pretexto de que "privilegiará al peatón y al ciclista". Para ello cuenta con el experto en PR (relaciones públicas), Simón Levy que sabe como meter mucho fierro y concreto en la vía pública, producir espacios públicos muy rentables (multitudes en movimiento: "malls" publico-privados) que reclaman la presencia del comercio( vocación comercial) y los servicios, y crear las bases de un megaproyecto que se construye a lo largo de varios años, tanto de su pleno potencial mercantil como en su introducción en  las diferentes avenidas de la ciudad de México y otras ciudades del país. Se establece una cabeza de playa en la Av. Chapultepec para luego iniciar la conquista tierra adentro, con nuevas concesiones comerciales en este mismo proyecto piloto como su construcción en otras avenidas en todo el país.  Una especie de franquicia OXXO de pasajes comerciales que en el futuro puede dejar mucho dinero a los integrantes del contubernio público-privado que lo impulsa. Un nuevo modelo de privatización y de engaño a la población.

El Corredor Comercial Chapultepec se presenta a la consideración de la opinión pública como una infraestructura aprobada ya por los bancos, los empresarios y el gobierno del DF, con el fin de que los ciudadanos traten de encontrar cómo darle acabados, decorarla o utilizarla. No se pide la opinión de los ciudadanos sobre las posibles graves fallas de esta gran estructura, pues el gobierno del DF detesta las audiencias públicas o las asambleas vecinales de las colonias más afectadas donde podrían ventilarse o aclararse sus verdaderas ventajas y beneficios o sus graves inconvenientes. No se puede opinar con solvencia sobre una infraestructura pública sin un debate público debidamente convocado.   Se quiere pues legitimar este perverso proyecto piloto por medio de una consulta de muy dudosa calidad que se realizará el domingo 27 de septiembre de 2015 entre vecinos de la Delegación Cuauhtémoc.

La Av. Chapultepec, entre el Metro Chapultepec- cuya contigüidad a este Corredor Comercial se omite en la propaganda de la empresa paraestatal del gobierno del DF que dirige Levy- y la glorieta de Insurgentes, no está más degradada o deteriorada que la mayor parte de nuestras antiguas avenidas, muy al contrario, fue remodelada hace pocos años, sin embargo, se encuentra en el centro de una zona que sufre un fuerte proceso de transformación urbana, por su creciente potencial inmobiliario y turístico (Zona Rosa, Roma Norte, Juárez), producto de su centralidad ( otro Nuevo Polanco). Se pretende que este Corredor Comercial  dispare en esa zona los valores de las rentas y los terrenos en esta colonias, acelere la expulsión de los vecinos de bajos recursos económicos, impulse la construcción de torres de oficinas, condominios de lujo, hoteles, centros de espectáculos (verticalización: ciudad compacta) y fomente el turismo y la proliferación de restaurantes. Un cambio profundo de la economía de estas colonias. Nada hay de cultural en este proyecto.

Los peatones y los ciclistas sólo necesitan la plantación de muchos árboles, el cuidado fitosanitario de los arboles existentes, el uso privilegiado de la pavimentación que hoy invaden los autos (el carril junto a las banquetas), la eliminación de rampas para autos, registros sin tapa, hoyos, bordos, casetas telefónicas, postes, altas guarniciones en las esquinas, en las banquetas existentes. Sólo necesitan la reducción radical en el uso del auto en la ciudad y la debida protección legal de su seguridad vial. El supuesto Corredor Cultural Chapultepec es INACEPTABLE: contiene mucho fierro y concreto, y es un megaproyecto que impulsa la privatización de las superficies públicas, la expulsión de vecinos, el cambio en el uso del suelo en la ciudad, el consumismo, la producción de basura, la concentración de usuarios, la verticalización(torres), la conglomeración, la "ciudad compacta" de Simón Neuman,  la injerencia de los  cárteles inmobiliarios en la ciudad, la imposición de obras sin la organización de audiencias públicas y asambleas vecinales; además, ayuda a frenar la demanda principal en estos momentos: la renuncia de Miguel Ángel Mancera, como Jefe de Gobierno del DF, principal derrotado en las elecciones del DF del 7 de junio de 2015.   

Miguel Valencia Mulkay
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ECOMUNIDADES 

jueves, 10 de septiembre de 2015

22 de septiembre, Manifestación frente al Museo Rufino Tamayo, contra el cierre definitivo del Aeropuerto Internacional Benito Juárez.

22 de septiembre, Manifestación frente al Museo Rufino Tamayo, contra el cierre definitivo del Aeropuerto Internacional Benito Juárez.


El secretario de Desarrollo Económico del  DF, Salomón Chertorivski, gran promotor de inversiones inmobiliarias en el Distrito Federal, convoca en estos días el Foro Internacional La Gran Transformación Urbana, Aeropuerto y Ciudad que tendrá lugar el 22 y 23 de septiembre próximo en el auditorio del Museo Rufino Tamayo, para debatir las opciones sociales, urbanas y económicas que puede ofrecer el terreno que hoy ocupa el Aeropuerto Internacional Benito Juárez ( 710 hectáreas), con su cierre definitivo al entrar en operación el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México que pretende construir Peña Nieto.


Con base a lo anterior, las organizaciones que suscribimos este documento CONVOCAMOS a la organización de una manifestación frente a las puertas del Museo Rufino Tamayo, cerca del Museo de Antropología e Historia de Chapultepec, el 22 y 23 de septiembre de 2015, a partir de las 9.30 de la mañana, CONTRA la celebración de este Foro Internacional que da por válida y legitima la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional, CONTRA el cierre definitivo del Aeropuerto Internacional Benito Juárez, con lo cual se desecharía la gran inversión oculta en esta instalación, afectando los ingresos de decenas de miles de familias que viven de esta fuente, CONTRA la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México impulsado por Peña Nieto, CONTRA la complicidad del gobierno de Miguel Ángel Mancera en la construcción de obras promovidas por el gobierno de Peña Nieto que alteran radicalmente la vida de los habitantes de la ciudad de México, CONTRA la construcción de diversos megaproyectos en la Cuenca del Valle de México, de acuerdo con el poco conocido proyecto MEGALÓPOLIS impulsado por el gobierno de Peña Nieto, que incluye el Nuevo Aeropuerto, CONTRA las grandes inversiones innecesarias que impactan muy negativamente el equilibrio ecológico, social, cultural, económico y político de los territorios del país, CONTRA el desamparo en el que vivimos los mexicanos frente a los grandes inversionistas nacionales e internacionales y CONTRA las actividades económicas, como la aviación, que destruyen los valores sociales y propician el desprecio por el clima, la ecología, las culturas, etc.

Invitamos a los ciudadanos y organizaciones sociales y civiles de la Cuenca del Valle de México a participar activamente en esta manifestación y en su organización.


30 de agosto de 2015


Comité promotor del Frente Amplio No partidista en contra del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y Otros Megaproyectos en la Cuenca del Valle de México.


buzonfrenteamplio@gmail.com

@NOalNAICM

http://noalnaicm.blogspot.mx

https://www.facebook.com/NoAlNAICM?ref=hl


Organizaciones del Distrito Federal:

Alarbo AC; Alconsumidor AC; Asamblea de Vecinos en Defensa del parque Reforma Social; Asociación de Tecnología Apropiada AC;  Bicicletarios; Bici Maíz; C. C. Lomas de Chapultepec; Comunidad Terapéutica Madre Selva; ¡Descrecimiento o colapso!; Ecoactivistas de la Magdalena Mixhuca AC;  ECOMUNIDADES, Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México; Espejo Polanco; Faro Móvil;  Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México; Grupo Tecnología Alternativa SCL; Horizonte Sustentable Xochimilco; Horizonte Sustentable, Tláhuac; Izquierda Verde; La Casa de la Chinampa, Xochimilco; MUP-FNAMUP(UPREZ Benito Juárez, Prepa Popular Tacuba, UPREZ Centro, Siervos de la Nación, Colectivo Rosario Castellanos AC, Tonantzin AC, Cañadas del Sur AC, Movimiento Habitacional Torres Frente 10, SACLAN AC, Miramón 48, Sociedad Cooperativa Trabajo, Esfuerzo y Realidad, "Mas Hechos, menos palabras"); Nuestras Alas (Col. Moctezuma); Pacto de Grupos Ecologistas; Red en Defensa de la Ciudad de México; ¡Salir del petróleo!; Vecinos Unidos Santa Fe.

Organizaciones de los Estados de México e Hidalgo:

Coordinadora de Pueblos y Organizaciones del Oriente del Estado de México en Defensa del Agua, la Tierra y su Cultura; Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra-FPDT; TTO- Asociación Mexicana de Turismo para el Desarrollo de la Región Oriente del Estado de México, A.C.; Defensa Regional Ciudadana Texcoco; Ejido Axotlán II de Tepotzotlán, Estado de México; Frente Popular 9 de Junio en Defensa de los Recursos Naturales de Coyotepec, Estado de México, AC; Sistema de Agua Potable Autónomo de San Pablo Tecalco, Tecámac, Estado de México; Tecalco, Aguas, Obras y Eventos, AC; Brigada Comunitaria contra el Urbanismo Salvaje de San Pablo Tecalco, Tecámac, Estado de México; Pobladores Originarios de Acolman, Estado de México; Pobladores Originarios de Tlapacoya, Ixtapaluca, Estado de México; Movimiento en Defensa de los Recursos Naturales de Tepetlaoxtoc, Estado de México; Movimiento Tlaxiaca Despierta y Colectivo Zapotlán de Juárez, Hidalgo.

jueves, 3 de septiembre de 2015

No a la desaparición del Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México.

No a la desaparición del Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México.

Quinto comunicado del Comité Promotor del Frente Amplio No Partidista en contra del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y otros megaproyectos en la Cuenca del Valle de México.

La desaparición del Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México, aprobada por Peña Nieto y Miguel Ángel Mancera sin consultar a los habitantes de la Ciudad de México –las decisiones deben ser tomadas por los afectados- significaría un enorme despilfarro de recursos públicos y una clara señal de corrupción y mala administración pública. En este aeropuerto hay decenas de miles de millones de pesos invertidos a lo largo de los últimos diez años y decenas de miles de personas podrían perder sus ingresos por su eliminación. Todo ello se puede perder. Ha costado mucho dinero hacerlo operar como hoy opera: hay activos ocultos de gran valor. Hacer operativo un Nuevo Aeropuerto puede costar en los próximos años hasta diez veces más de lo que ha costado hacer operativo el actual Aeropuerto, un riesgo que no considera el presupuesto del Nuevo Aeropuerto.

Un país que tiene al 20% de su población en pobreza extrema, al 60% en la pobreza y un endeudamiento tan elevado(80% de los ingresos públicos se destinan al pago de deudas), no puede darse el lujo de tirar a la basura cientos de miles de millones de pesos que costarían la eliminación del Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México y la gran cantidad de gastos e inversiones  ocultas, no consideradas en el presupuesto del Nuevo Aeropuerto, necesarias para hacer operativo un Nuevo Aeropuerto.

Desde luego, el costo social, ecológico y cultural de este Nuevo Aeropuerto es incalculable: la destrucción del suelo del Lago de Texcoco y el régimen de aguas, la temperatura, la biodiversidad y el clima de la Cuenca del Valle de México no tienen precio, así como tampoco lo tienen el patrimonio histórico y la salud de varias generaciones de habitantes de esta Cuenca. La conmoción ecológica, social y cultural provocada por la construcción del Nuevo Aeropuerto tiene costos inconmensurables.

Además, no hay justificación alguna para construir un Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, si se considera la gran incertidumbre que hay sobre la economía, las finanzas y la paz en el mundo; sobre los precios mundiales del petróleo en los próximos años y el desastre climático. No hay entidades capaces de predecir siquiera pasablemente el PIB de México del próximo año, menos las hay para predecir con cierta seguridad los precios del petróleo o el comportamiento de la economía mundial en un lustro o en una década. Desde la crisis financiera de 2008 se ha vuelto imposible hacer proyecciones económicas o financieras a más de unos meses. Solo con cifras muy manipuladas se puede justificar la construcción de un Nuevo Aeropuerto tan riesgoso e innecesario como el que nos quiere imponer Peña Nieto, para realizar grandes negocios privados.

La evidente sumisión de Miguel Ángel Mancera y gobiernos estatales frente a los destructivos proyectos de Peña Nieto, como el Nuevo Aeropuerto, el Tren Interurbano México-Toluca, el Aeropuerto Internacional Benito Juárez, el Puente Hueyatlaco (Cuajimalpa-Huixquilucan), el Arco sur y otros en los estados de México e Hidalgo, como las carreteras de cuota concesionadas (autopistas Toluca-Naucalpan y México-Tuxpan), gasoductos, unidades habitacionales, centros comerciales, gigantescos basureros, incineradoras, empresas altamente contaminantes y hasta un centro de almacenamiento de desechos radioactivos (tiradero nuclear), conllevan el despojo de espacios públicos, de tierras comunales y ejidales y la privatización del agua y colocan a los habitantes del Distrito Federal y la Zona Metropolitana del Valle de México en una gran indefensión. Los impactos destructivos de estos megaproyectos sobre la Ciudad de México y los estados de la Región Centro del país serán enormes.

 

Resulta indignante la campaña emprendida por el Secretario de Desarrollo Económico del D.F. Salomón Chertorisky, para dar un nuevo uso al Aeropuerto Internacional Benito Juárez, con el fin de facilitar la construcción del Nuevo Aeropuerto que nos impone Peña Nieto en contubernio con los gobiernos estatales y municipales, así como de empresas trasnacionales.

Es indispensable denunciar y detener esta malvada maniobra gubernamental y empresarial que puede traer consecuencias catastróficas irreversibles para el equilibrio urbano, social, económico, político y cultural de los pueblos, ejidos, barrios y colonias de la Cuenca del Valle de México.

 

México, D.F. a  1 de septiembre de 2015.

 

¡NO A LA DESAPARICIÓN DEL AEROPUERTO INTERNACIONAL BENITO JUÁREZ DE LA CIUDAD DE MÉXICO!

¡NO A LA CONSTRUCCIÓN DEL NUEVO AEROPUERTO INTERNACIONAL DE LA CIUDAD DE MÉXICO!

¡NO A LA MUERTE DEL LAGO DE TEXCOCO y LA CUENCA DEL VALLE DE MÉXICO!

¡VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS!

¡ZAPATA VIVE, LA LUCHA SIGUE!    

 

Comité Promotor del Frente Amplio No Partidista en contra del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y otros Megaproyectos en la Cuenca del Valle de México

 

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miércoles, 2 de septiembre de 2015

Terrorífico ::: Vicios e ilegalidades del NAICM: Luege

Vicios e ilegalidades del NAICM 
José Luis Luege T
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Mañana, en su tercer informe de gobierno, el presidente Enrique Peña Nieto seguramente hablará de la relevancia del proyecto de infraestructura más importante de su administración: el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM). 

Antes del anuncio para la construcción del NAICM, en distintos foros organizados para discutir sobre el proyecto, varios expertos expusimos, desde distintos ángulos, los graves riesgos a los que se enfrentará la ciudad de México de concretarse el proyecto. 

La información con la que se cuenta, compartida y discutida con los principales estudiosos de la geología e hidrología del Valle de México y de las condiciones del suelo en la Zona Federal del Lago de Texcoco (ZFLT), confirman que el sitio elegido para construir el NAICM no es el adecuado y de hacerlo, se pondrá en riesgo a toda la ciudad. Lamentablemente, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y la de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) han dosificado la información al público, dando a conocer, parcialmente, los graves impactos que representa esta obra. 

En un inicio, la SCT dijo que se trataba de una "ampliación" del actual aeropuerto, sin embargo, cuando se presentó el proyecto, quedó claro que era uno completamente distinto, sobre la ZFLT y que al iniciar su funcionamiento sacaría de operación, en su totalidad, al actual aeropuerto. 

No se mencionó que por la orientación de las pistas del NAICM también saldría de operación la Base Aérea Militar de Santa Lucía, tampoco se dijo que el acuerdo con la Secretaría de la Defensa consistió en que la Fuerza Aérea operará una de las tres pistas de la primera etapa del NAICM. 

Este acuerdo nulifica la supuesta ventaja de realizar "operaciones dobles-simultáneas" al contar con tres pistas porque una de ellas será para servicio del Ejército. 

En uno de los foros se dijo que este tema quedaría resuelto cuando se construya la segunda etapa del NAICM, que como todos pueden suponer, sucederá el "día del juicio final". Una de las acciones más ominosas por parte de la Semarnat fue ocultar en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), el daño irreversible que el NAICM provocará al Lago Nabor Carrillo. 

Declarado Zona de Protección y Anidación de Aves Migratorias con varios convenios entre fundaciones y organismos internacionales, éste será eliminado como espejo de agua permanente para convertirlo en un vaso regulador, lo cual viola la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA). 

La semana pasada, la Conagua confirmó lo que la MIA no mencionaba la incorporación del Lago Nabor Carrillo como parte del sistema de regulación para evitar las inundaciones en el NAICM y de municipios circundantes. 

Esto equivale a la destrucción del hábitat de aves migratorias y de un cuerpo de agua permanente que genera un microclima saludable para la zona y que recreó, en parte, las condiciones ancestrales del Lago de Texcoco. 

Al Presidente se le ha presentado el proyecto como la única opción posible para un nuevo aeropuerto, forzado por intereses creados a lo largo de varios años, pero no le han dicho que se está violando el Decreto del Plan Lago de Texcoco y la Constitución, que no hay un Plan de Ordenamiento Ecológico Regional ni de Desarrollo Urbano, ni de tránsito y vialidades; que no hay servicios ni agua para un crecimiento poblacional de la magnitud prevista para esa zona, que los suelos blandos de vaso del Lago de Texcoco tienen hundimientos de 20 a 40 centímetros por año y que no son aptos para la construcción de un aeropuerto. 

Finalmente, no se ha presentado el estudio de regulación hidrológica vital para garantizar la seguridad de la zona oriente del Valle de México. 
Varios expertos insistimos en que hay opciones de solución para un nuevo aeropuerto, pero no las hay para regular el riesgo de inundaciones, porque esta capital ha rebasado todos los límites de la sustentabilidad. 

Nosotros no buscamos que fracase un proyecto tan importante, por el contrario, apostamos a una mejor opción, más económica, con menor impacto ambiental, acorde a un plan de desarrollo urbano sustentable, que respete el plan original de rescate del Lago de Texcoco y que permita otros proyectos integrales para un mejor desarrollo a largo plazo de la ciudad de México.
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ciudadposibledf.org [1] Twitter: @JL_Luege 

martes, 1 de septiembre de 2015

No a los #Megaproyectos: destruyen con gran rapidez el equilibrio urbano, social, ambiental, cultural, económico y político de la Ciudad de México y los estados de la Región Centro del país.

No a los Megaproyectos: destruyen con gran rapidez el equilibrio urbano, social, ambiental, cultural, económico y político de la Ciudad de México y los estados de la Región Centro del país.

 

Cuarto comunicado del comité promotor del Frente Amplio No Partidista contra el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y otros megaproyectos en la Cuenca del Valle de México.


Desde hace algunos años, los megaproyectos invaden crecientemente a la Ciudad de México y a la zona conurbada de los estados de México e Hidalgo, es decir: a la Cuenca del Valle de México, y conmocionan su urbanización, tejido social, ecología, cultura, economía y política. Torres, segundos pisos, autopistas urbanas, supercarreteras, drenajes profundos, rellenos sanitarios, confinamientos de residuos peligrosos, conjuntos hospitalarios, ciudades universitarias, unidades habitacionales, centros comerciales, gasoductos, grandes instalaciones eléctricas, Metro y Metrobús hacia zonas rurales, entre otros, destruyen cada día más la integridad de sus comunidades, pueblos, ejidos, barrios y colonias; destruyen el modo de vida tradicional e introducen uno nuevo, mucho más violento, parecido a un campo de concentración en el que hay que dedicar cuando menos cuatro horas diarias al transporte y es ineludible enfrentar cotidianamente una gran violencia, enorme  contaminación visual y del aire, grandes pilas de basura, ruido ensordecedor, escandaloso consumismo, bombardeo incesante de imágenes y mensajes y la mercantilización de todo lo habido y por haber (omnimercantilización).

 

Cualquier megaproyecto de gran infraestructura conmociona en poco tiempo la vida de muchas comunidades, pueblos, colonias, ejidos o barrios en su cercanía, sin embargo, el daño principal se desarrolla cada minuto a lo largo de varios lustros, en lo que impacta al territorio o la región entera, como si fuese una bomba atómica que explotara en cámara lenta a lo largo de 10-20 años.  Se talan árboles por doquier, desaparecen áreas verdes, se agotan los acuíferos, se contaminan demasiado los suelos, ríos, humedales, lagos, presas; muere una  gran cantidad de animales y desaparecen vestigios arqueológicos, monumentos, y edificaciones tradicionales con valor arquitectónico.  Se elevan los costos de las rentas, las viviendas, los impuestos;  son expulsados cada año decenas de miles de vecinos y mueren decenas de miles de pequeñas y medianas empresas.

Los megaproyectos desquician el  uso del suelo, disparan los consumos de agua, electricidad, gasolina, metales, maderas, plásticos, tierras especiales y la producción de aguas muy contaminadas, desechos tóxicos y peligrosos, basura, residuos industriales y emisiones de gases que dañan el clima de la Tierra. Además, imponen su propia ley e imponen y controlan a las autoridades locales y estatales: reprimen la participación ciudadana y matan la justicia y la democracia. Los megaproyectos crean el desastre urbano, social, ambiental, histórico, cultural, económico y político del territorio. El urbanismo es una rama de la economía que permite crear formas sofisticadas de concentración de población e industrialización de la vida en detrimento de la diversidad de pueblos, barrios y colonias. El desarrollo urbano es por definición enemigo de las comunidades, la ciudad y la ecología; disloca el tiempo, el espacio y las personas.  La tecnocracia ambientalista está al servicio de los grandes contaminadores.

La publicidad y el crédito al consumo son armas de destrucción masiva de las vidas de los habitantes del mundo entero. El trabajo es cada día más esclavizante y enemigo de las culturas. Las escuelas, los medios y las tecnologías modernas colonizan el imaginario social y debilitan la resistencia contra los megaproyectos y las tecnologías de alto riesgo.  La economía moderna es una guerra de los grandes millonarios contra la mayoría de la población. La política económica de Miguel Ángel Mancera mata a la Ciudad de México: está al servicio de las grandes inmobiliarias, la industria de la construcción, la industria embotelladora, cervecera y de alimentos, las empresas de publicidad y mercadotecnia, televisoras, bancos, fondos de inversión extranjeros, organizaciones internacionales de cooperación y desarrollo y gobiernos poderosos, y algo similar ocurre con los gobiernos estatales y municipales del resto de la Cuenca del Valle de México; por estas razones el "desarrollo urbano", el "medio ambiente" y el "desarrollo económico" gubernamentales, son enemigos de la ecología y de los habitantes de las ciudad de México, estados y municipios.

El gobierno de Peña Nieto, aún más subordinado a las transnacionales y los gobiernos poderosos, refuerza la presión sobre Mancera y los gobernadores de los estados e impone con más violencia sus megaproyectos en todo el país. Los partidos políticos también están obligados a responder a los mismos intereses internacionales, por lo que en general son más bien parte del problema que de la solución. Los megaproyectos son una calamidad nacional e internacional.  

Por otra parte, los megaproyectos son un fenómeno ocasionado por la evolución de la economía mundial y la geopolítica; se presenta en casi todos los países del mundo y  enfrenta una fuerte resistencia de los pueblos y  comunidades directamente afectadas; existen grandes movilizaciones contra megaproyectos en muchos países y existen estudios, investigaciones y libros sobre este tema en varios países. Las resistencias vecinales o locales deberían tomar en cuenta la experiencia internacional, por medio de alianzas territoriales y técnicas: por eco-región o cuenca; por aspecto técnico más afectado (uso del suelo, movilidad, tipo de contaminación, diversidad cultural o biológica, etc.).  Existen más de 20 colapsos mundiales que están en marcha: climático, ecológico, energético, hídrico,  urbano, social, alimentario, de la biodiversidad, del campo, de la limpia, de la salud, de la educación, de las culturas, de la seguridad de las personas, de la ciencia y la tecnología, de la economía, de la política, de las instituciones, de la Paz. Hay que tomarlos en cuenta en las acciones de resistencia frente a los megaproyectos.    

Las organizaciones que suscribimos este documento consideramos indispensable denunciar la política económica, urbana y ambiental de Peña Nieto, Mancera, gobiernos estatales y municipales, y apoyar con argumentos teóricos o mundiales y presencia personal en movilizaciones, a los movimientos vecinales, zonales y regionales en el Distrito Federal y los estados de México e Hidalgo contra:

 

  1. La eliminación del actual Aeropuerto Internacional Benito Juárez.
  2. La construcción de un Nuevo Aeropuerto y una Aerotrópolis en el Lago de Texcoco.
  3. La destrucción de sitios históricos, cerros y bosques sagrados, vestigios arqueológicos y valores como identidad, arraigo, pertenencia; la muerte de aves migratorias y especies endémicas de plantas y animales (ajolote, alga espirulina, tequesquite, sal de tierra, ahuautle), así como de una cultura ancestral y campesina atada a formas tradicionales y eficientes de cultivo; y el exterminio de comunidades indígenas y pueblos originarios.
  4. La construcción del Tren México-Toluca.
  5. Las nuevas grandes vialidades: segundo piso en Tlalpan y Xochimilco; deprimidos en Río Mixcoac e Insurgentes Sur, el puente Hueyatlaco, el Arco Sur, la Autopista urbana del Oriente, la supercarretera Toluca-Naucalpan (Xochicuautla), la supercarretera México-Tuxpan (Ecatepec-Teotihuacan-Acolman-Tezoyuca-Atenco-Texcoco-Chimalhuacán).
  6. Metro, Metrobús, trenes suburbanos o interurbanos que terminan en bosques, zonas rurales y pueblos y barrios antiguos. 
  7. El estadio de beisbol para los Diablos Rojos y las edificaciones para el Gran Premio de México en las áreas verdes de la ciudad deportiva de la Magdalena Mixhuca
  8. Conjuntos de edificaciones: Las ZODES o zonas de desarrollo económico y social: Ciudad de la Salud, Ciudad del Futuro, Ciudad Administrativa, Corredor Cultural Chapultepec, La Merced, Mazarik, ADES, AGES, polígonos de actuación. "Ordenamientos de desarrollo urbano"  que desordenan la Ciudad.
  9. Torres en Reforma, Lomas de Chapultepec, Nuevo Polanco, Insurgentes, Periférico y Santa Fe.
  10. Rellenos sanitarios, confinamientos, incineradores.
  11. Gasoductos, acueductos, trasvases de agua de otras cuencas (Cutzamala).
  12. Grandes torres, edificios y unidades habitacionales: ARA, GEO, HOMEX (Parque Reforma Social-DF, San Gregorio Atlapulco-Xochimilco, Tecámac y Texcoco-Edomex).
  13. Drenajes profundos, grandes plantas de tratamiento de agua.
  14.  Foros, grandes auditorios, estadios,  grandes centros de diversión.
  15. Cambios de uso del suelo; proyectos, normas, programas, reglamentos, legislaciones de desarrollo urbano aprobados sin la colaboración de las organizaciones vecinales y regionales autónomas.
  16. La municipalización del agua preámbulo de su privatización.
  17. Megaproyectos industriales: Millones, cientos o decenas de miles o cientos de unidades, construidas o producidas con una misma idea o concepto o diseño, como: automóviles, autobuses, tráileres, trenes, pavimentaciones, tubos, bombas, excusados con agua potable, monocultivos, centros comerciales; walmarts, OXXOs, franquicias, etc.
  18. El sometimiento y control gubernamental mediante grupos porriles y paramilitares como el PRI-antorcha campesina y popular. Criminalización de la protesta.

 

 

México a 27 de agosto de 2015

 

 

 

Comité promotor del Frente Amplio No partidista en contra del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y Otros Megaproyectos en la Cuenca del Valle de México.

 

buzonfrenteamplio@gmail.com

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Organizaciones del Distrito Federal:

Alarbo AC; Alconsumidor AC; Asamblea de Vecinos en Defensa del parque Reforma Social; Asociación de Tecnología Apropiada AC;  Bicicletarios; Bici Maíz; C. C. Lomas de Chapultepec; Comunidad Terapéutica Madre Selva; ¡Descrecimiento o colapso!; Ecoactivistas de la Magdalena Mixhuca AC;  ECOMUNIDADES, Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México; Espejo Polanco; Faro Móvil;  Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México; Grupo Tecnología Alternativa SCL; Horizonte Sustentable Xochimilco; Horizonte Sustentable, Tláhuac; Izquierda Verde; La Casa de la Chinampa, Xochimilco; MUP-FNAMUP(UPREZ Benito Juárez, Prepa Popular Tacuba, UPREZ Centro, Siervos de la Nación, Colectivo Rosario Castellanos AC, Tonantzin AC, Cañadas del Sur AC, Movimiento Habitacional Torres Frente 10, SACLAN AC, Miramón 48, Sociedad Cooperativa Trabajo, Esfuerzo y Realidad, "Mas Hechos, menos palabras"); Nuestras Alas (Col. Moctezuma); Pacto de Grupos Ecologistas; Red en Defensa de la Ciudad de México; ¡Salir del petróleo!; Vecinos Unidos Santa Fe.


Organizaciones de los Estados de México e Hidalgo:

Coordinadora de Pueblos y Organizaciones del Oriente del Estado de México en Defensa del Agua, la Tierra y su Cultura; Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra-FPDT; TTO- Asociación Mexicana de Turismo para el Desarrollo de la Región Oriente del Estado de México, A.C.; Defensa Regional Ciudadana Texcoco; Ejido Axotlán II de Tepotzotlán, Estado de México; Frente Popular 9 de Junio en Defensa de los Recursos Naturales de Coyotepec, Estado de México, AC; Sistema de Agua Potable Autónomo de San Pablo Tecalco, Tecámac, Estado de México; Tecalco, Aguas, Obras y Eventos, AC; Brigada Comunitaria contra el Urbanismo Salvaje de San Pablo Tecalco, Tecámac, Estado de México; Pobladores Originarios de Acolman, Estado de México; Pobladores Originarios de Tlapacoya, Ixtapaluca, Estado de México;Movimiento en Defensa de los Recursos Naturales de Tepetlaoxtoc, Estado de México; Movimiento Tlaxiaca Despierta y Colectivo Zapotlán de Juárez, Hidalgo.

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